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Alfredo Hidrovo, nació en la
ciudad de Panamá un 5 de octubre de mil novecientos y
tantos y desde temprana edad mostró ese amor por querer
hacer música. Le gustaba de chico vestirse con saco e
imitar a Raphael…. Tiempo después comenzaron a tomar
interés en su mundo las guitarras eléctricas y la
batería y el ídolo cambió un poco de máscara y de
estilo, y se llamó KISS. Comenzaron más las imitaciones
tocando con raquetas de tenis y cualquier otra cosa que
pareciera una guitarra pero hacia falta tener un
instrumento de verdad. Y formándose su destino, su mejor
amigo compró una batería sin permiso de su padre; y este
con gran pavor al solo pensar que su hijo invadiría la
paz su casa con semejante escándalo, y sin esperar un
segundo, le hizo devolver al monstruo aquel, que en poco
tiempo quedó en manos de Alfredo. La transacción fue por
el módico precio de $100.00 y ahora con su nueva batería
marca Sears (Yeah baby!), Alfredo fue a ver que se podía
inventar con esta.
No pasó mucho tiempo antes de que el micro mundo musical
de nuestro Panamá se enterara que había alguien con una
batería para que salieran los músicos de sus madrigueras
a conocer a este nuevo miembro del clan, y cabe
mencionar que este no tenía experiencia alguna.
Pareciera que todo lo que hacia falta solamente era ser
dueño de un instrumento y por cierto tiempo así fue,
hasta que poco a poco comenzó a aprender como coordinar
y de expresar sus primeras coherencias rítmicas.
Llegaban a su casa todo tipo de artistas, imitadores,
ególatras y personajes de todas las edades y colores,
con el deseo de armar canciones y actuar como súper
estrellas del rock, y cabe mencionar que en esa época;
antes de MTV, no se sabía nada de estos personajes ó de
sus estrafalarios estilos de vida. Tomaba mucho tiempo
el sacar las canciones, pero los días en esa época eran
exclusivos a la música y a buscar un grupo al cual poder
llamar banda. Y pues así fue como se formo el grupo
EQUUS, su primera banda. Fue tratando de imitar a su
mejor habilidad canciones como ¨We are an American Band¨,
¨Jessies girl¨, ¨Jenny s 867-5309¨ y por supuesto
cantadas en el famoso lenguaje del guachuguichu. Pasaban
horas compartiendo entre amigos en un pequeño cuarto en
la Cresta, el cual estaba al borde de un precipicio y el
mismo tenía la curiosa cualidad de estar declinado a un
lado y cualquier objeto redondo quedaba pegado a la
pared de abajo. Así fue que se emprendió en este viaje e
ser músico.
En esos días comenzaron a salir nuevas propuestas para
tocar. Alfredo tuvo que cambiarse a una nueva escuela. Y
el ser adolescente y mudarse de alma mater as algo muy
doloroso, pero la música ayudo mucho a hacer de este
jardín de espinas algo menos traumático. Los toques en
las misas de la iglesia del colegio lo hicieron en
alguien popular en su nueva escuela y para ayudar su
popularidad, el hecho de que su banda consiguiera tocar
en un strip club local (el entonces famoso Costa Brava)
ayudó muchísimo entre los amigos… tenían solo 15 años y
eso era un sueño para cualquier pelao.
Tiempo después, cuando ya
había que pensar en algo serio que hacer con la vida,
este pensó poder irse a estudiar una carrera de
ingeniería y dejar a la música como algún tipo de hobbie
o algo así, en segundo plano. Trató de convencerse que
se podía dejar su pasión a un lado para ser como los
demás y llevar una vida de 9 a 5 pero después de verse
envuelto en una mentira, decidió revelarse ante su padre
y decirle sus intenciones de estudiar música y de hacer
de esto la dirección en su vida. Esto no fue lo que su
padre tenía en mente para Alfredo; su hijo, y con dolor
en el alma y poco agrado lo dejo irse a comenzar a armar
su rompecabezas que aún hoy en día no para de armar.
En 1986 partió a Boston para comenzar por primera vez
sus estudios de música en el aclamado Berklee College of
Music y desde el momento de su llegada su vida cambió.
Su primer contacto con los titanes musicales de aquel
College lo intimidaron de tal forma, que le pidió a su
madre lo devolviera a casa lo mas pronto posible, pues
el había cometido un error al irse a este college. Al
ver el nivel musical de esos súper héroes, se dio cuenta
de su deficiencia del conocimiento de la música. En poco
tiempo se enteró que entre los súper dotados había un
pianista panameño llamado Danilo Pérez y un miembro de
la famosa familia Marsalis y quién sabe cuantos otros
más. Pero fue el tiempo y la paciencia que le mostraron
a este como echar pa lante y fue esta virtud la que le
daría la oportunidad de obtener las armas necesarias
para hablar en este lenguaje universal. De esa manera,
la escuela no solo le proporcionó con cosas técnicas
necesarias, sino también la oportunidad de compartir con
grandes aficionados de este mundo a escuchar y aprender
de quienes fueron los grandes, quienes son los nuevos
grandes, y quienes serán los futuros. Se escuchó mucho
Miles Davis, Coltrane, Parker, Jaco, Stern, Tower of
Power, Brecker y fueron tantos que la mente tomó otra
dirección y nuevamente otra máscara.
Llegó el momento de
graduación y el de preguntarse y ahora qué? Pues muy
confiado é inocentemente, empacó sus maletas y solo con
las interrogantes del destino partió para la gran ciudad
de Nueva York a ver que se podía conseguir allá. Alfredo
se fue sin trabajo, sin apartamento, y sin conocer a
nadie a hacer suerte en este monstruo y creo que su
inocencia lo llevó a que todas las fichas de su mundo se
movieran correctamente, y en pocos días tenía trabajo y
un lugar donde vivir. Para todos aquellos que saben cuan
difícil es conseguir esto en NYC suena como un cuento de
hadas.
Su Nuevo trabajo fue nada más y nada menos que en el
aclamado Manny´s Music Store en el corazón de Manhattan,
para ser más exactos en la calle 48 en Times Square. Y
fue en esa tienda donde no solo tuvo contacto con todas
las compañías fabricantes de instrumentos, pero donde
día a día conocería a la crème de la crème de los
baterístas y percusionístas del mundo, que venían a
comprar sus equipos y a que le mostraran que había de
nuevo en el mundo de los instrumentos. Imagínese poder
tener frente a frente a cualquiera de estos virtuosos de
la música pidiendo que le asistieran en sus compras…
mmmm… buen momento para hacer amigos, pedirles consejos,
demostraciones de sus técnicas y compartir sus
experiencias en grabaciones con artistas famosos. Fueron
muchos, desde Omar Hakim, Manolo Badrena, Dennis
Chambers, Horacio Hernandez, Smitty Smith y que se yo
cuantas personalidades más entablaron conversaciones,
amistades, anécdotas y consejos para hacer de la
experiencia de Berklee algo un poco más práctico. Y ese
Nueva York inconmensurable también abrió un nuevo mundo
ante los ojos de Alfredo y tenía que ver con congas,
bongos, timbales, djembes, shekeres, pandeiros,
berimbaos, cajones. tamborims y muchos más. Su
vocabulario musical y rítmico maduraron al este
descubrir el mundo de los folcloristas y aprender de las
bases musicales de la cultura dominicana, del voudun
haitiano, de la santería en Cuba junto con su guaguanco,
la rumba y todos los géneros pertenecientes a esta
increíble isla rica en conocimiento y cultura, a Puerto
Rico y desde luego a Brasil. Ahora sí que se formó la
cosa!. Ya no solo era rock n roll, o jazz o blues,
también tenía el folclore que son las raíces musicales y
sociales de estos pueblos, las voces de sus antepasados
y de su historia. Ya todo esto tenía otro peso y otra
dirección y lo que un día comenzó por casualidad ya
parecía ser más compromiso y requería de mucho estudio y
de mantenimiento práctico, pues ya eran muchos
instrumentos y todos muy intrínsicos. Pero bueno, todo
esto llevo a poder compartir escenario con grandes
compositores, músicos virtuosos y talentosos cantantes.
Tocó con Noovoodoo, Luis Días, The Hit Squad, Soulstice,
Kevin Brennan, Duncan, 4/18, Romero, Blondie, Gretchen
Langheld y House Afire, Frankie Paris, Diane Lotny,
grabó con muchos de estos y entre ellos con la afamada
cantante Paula Cole. También se le presentó la
oportunidad de grabar para bandas sonoras de películas
tales como Southie con el Director John Shea, y para el
aclamado compositor y ganador de el Grammy Angelo
Badalamenti, en películas tales como Secretary con James
Spader y Undefeated con John Leguizamo ó con el director
Seyi Sonuga en el documental American Roulette.
Por muchos años trabajó como músico para las más
afamadas escuelas de baile de la ciudad de Nueva York
tales como Alvin Ailey Dance School, Cunningham, Tisch
school of the Arts(NYU) Dance Space, Limón Studios, Paul
Taylor y en muchas ocasiones escribió la música para
muchas presentaciones de baile. Variadas fueron las
experiencias que hicieron que Alfredo, con tan
enriquecido vocabulario y tantas vivencias, lo llevaran
a abrirse campo en el mundo de la composición y la
grabación. Cuando este pensó que tenía bastante en sus
manos, sus horizontes se hicieron aún más amplios.
¨Necesito de un instrumento para esto!¨ dijo Alfredo, y
así fue apareció el piano en su vida; el rey de los
instrumentos. Bueno, y como si fuera fácil, y para
hacerse la vida más compleja le tiró a la guitarra
también. Hasta donde sabemos, sus ambiciones musicales
hoy en día crecen solo en base a esta instrumentación,
pues al parecer ya es suficiente con esto, o no? Fue su
amiga Paula Cole la que le regaló su primer piano
eléctrico con el cual le aplicó horas de práctica y de
dedicado estudio a ver como se inventaban cosas con este
instrumento. Pasó mucho tiempo antes de que se pudieran
conectar 10 dedos con la voz para así poder cantar y
tocar a la vez, ufffff!!!! Y poco a poco fueron
surgiendo ideas que Alfredo pudo concretar en su primer
disco llamado Caracol. Fueron 10 canciones de un
experimento que se llevo a cabo en su apartamentito en
la calle 11 del Village en Manhattan y que le dió vida a
lo que hoy en día es su pasión, la composición.
Una vez más, ha podido realizar su sueño de sacar un
nuevo CD; llamado Cambios, y que como tema lleva la
experiencia que le enseñó vivir las estaciones del año y
los efectos que estas causan en los seres humanos.
Relata Alfredo, de aquel otoño que nos obliga a entrar a
nuestras casas, para así observar la muerte de la
naturaleza y que toma un balance seis meses después
cuando aparecerá la primavera que trae vida y olor de
esperanza en nuestras vidas. Son 12 temas y todos con
varias experiencias basadas en las diferentes estaciones
del año, plasmando en su música un ciclo de vida.
Hoy en día y después de 20 años de ausencia, de su país
natal, se muda en el año 2004 a vivir en Panamá y a
comenzar una nueva etapa con nuevas esperanzas y nuevos
proyectos. Actualmente tiene como 20 nuevos temas para
alguna futura creación y está produciendo el nuevo CD de
la súper talentosa canta autora panameña Priscila
Moreno. También desde su llegada ha participado en giras
con el aclamado Osvaldo Ayala, en el Drumfest 2007, el
Jazz Fest 2007 y a compuesto música para TV y radio, y
nuevamente participó en la composición de música para la
película…. que en el 2008 fue nominada entre las 19
películas que se escogieron en Sundance Festival.
También lo podemos escuchar tocando con su nueva banda
Los Bossaleros. |